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Ya estamos en la recta final del Adviento!! La verdad es que el Calendario de Adviento no ha sido un elemento navideño que formara parte de mi infancia, una vez uno de mis tíos me regaló uno y, la verdad, que el único sentido que le encontré fue el de tomar una chocolatina diaria. Pero hace unos años encontré un nuevo camino para recorrer la Navidad y en él, el calendario de Adviento, ha ido tomando un gran protagonismo que ya ha calado en toda la casa… Así que, llevamos días haciendo preguntas sobre el tiempo, las fechas, costumbres diferentes, países, culturas y todo ese tipo de cuestiones.

Para mí, desde hace unos años, estas fechas han ganado un gran sentido, siento una gran energía e ilusión porque vivo día a día el hecho de que comienza una nueva época, el día uno es como si fuera el pistoletazo de salida para comenzar a realizar todas esas acciones que provocan cambios en tu vida, pero que en realidad ya están empezando a vivir dentro de ti durante el tiempo que las preparas. Los dorados y rojos ya no son colores comerciales, sino símbolos de luz y nacimiento.

Por el tipo de vida que he decidido vivir, cada día es una toma de conciencia, un auto análisis y una suma de pequeñas transformaciones constantes, pero sí es cierto que estos momentos en los que piensas que no sólo lo haces tú y que además hay una fecha y un evento significativo, como puede ser el solsticio, con todo lo que ello implica, se convierte en un periodo con mucha fuerza e ilusión. A mí me gusta vivir así cada día de la vida, pienso que no nos tendría que hacer falta este tipo de ocasiones, pero la verdad es que no viene mal una excusa para agarrarse fuerte y coger más impulso.

Me gusta transmitir esta forma de vida a los peques, las ganas por preparar la casa y saber que todo tiene un sentido, que es una oportunidad para hacer limpieza dentro y fuera de nosotros. Por eso, este año, además de su ya tradicional calendario de chocolatinas, nos hemos puesto tijeras en mano y hemos hecho nuestro propio calendario con sobres en los que he propuesto a los peques que metan un papelito en cada día con un deseo. Hemos hablado que no sea algo comercial, sino algo que te guste mucho, te haga ilusión o te vaya a ayudar a sentirte realmente bien. Martina va explicando que son cosas como por ejemplo escribir: «Me gustaría que hoy cuando me levante, mami me de un abrazo súper fuerte». Pues eso, algo así, algo que no haya dinero para pagar….   Yo, por mi parte, he hecho mi propio calendario de  24 propósitos para intentar acercarme cada día un poquito más a esa persona que ya me gustaría ser.

¿Has preparado ya tu calendario de Adviento? Nosotros aún estamos terminando el nuestro. Si tú también tienes tu propia lista de objetivos o ilusiones, cuéntame, es rico poder compartir. Nos vemos en el camino!!!