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Seguro que a ti también te ha ocurrido…  ¿Intentas llevar una crianza respetuosa, satisfacer la demanda de tus niños, complacer sus deseos y peticiones, respetar sus necesidades y acompañar sus emociones pero, aún así siguen teniendo rabietas?

Hace dos años, cuando mi hijo mayor tenía 8 años, aún me preguntaba ¿¡¿¡POR QUÉ?!?!? ¿Por qué me pasa esto a mí? No comprendía cómo podía ser que, a pesar de todo lo que yo hacía, alguno de ellos aún se sintiera mal y, por lo tanto, se comportaran de una forma no deseada. 
En la medida en que me ha sido posible, he respetado sus ritmos de sueño, comida, aprendizaje, juego…. Creo que he llegado a diferenciar realmente los TENGO QUE (HACER)… que nos creamos de los verdaderos, y os puedo asegurar que los imprescindibles son extremadamente pocos.

Hace cuatro años, me di cuenta de que lo que está por encima de todo son los sentimientos de las personas, si mi deseo es acompañarles, tengo que anteponer, por encima de todo, su bienestar emocional. Y, durante los últimos dos años, no he parado de formarme y trabajar en este terreno.

Álex me cuenta un cuento para que escuche y valore cómo ha mejorado en la lectura

Así descubrí el «Tiempo Especial». Consiste en un tiempo determinado, previamente negociado entre padres e hijos, en el que el padre acompaña al niño en una actividad que él elige.

Se pueden acordar:

  • El tiempo que va a durar. Puede ser desde  15 minutos diarios, hasta una hora a la semana un día concreto o una tarde o mañana entera en fin de semana. Depende de las necesidades y las posibilidades de cada uno.
  •  Las distancias posible para recorrer. Como no todo el mundo dispone de las mismas alternativas, tendrán que acordar si se puede coger el coche o el bus o se puede desplazar a un lugar a más o menos lejano, ya que también hay que tener en cuenta que desplazarse lleva un tiempo y si existen otros hermanos.
  • Con quién prefiere o necesita pasar ese tiempo especial, si con el padre, la madre, un tio o tia, ….
Normalmente pensamos que pasamos mucho tiempo con nuestros hijos (sobre todo los que educamos en casa), pero muchas veces ese tiempo no es de calidad, simplemente compartimos espacio, uno está centrado en una actividad, mientras nosotros hacemos cosas por casa… 
Martina y yo jugando a las cartas de animales

En ocasiones, he escuchado que no es tan necesario ese tiempo, pero yo siempre planteo la cuestión desde el siguiente punto de vista: 
«Imagina que nunca tienes tiempo de intimidad con tu pareja, trabajáis juntos en la misma empresa con cuatro compañeros más, coméis en el bar de al lado y cenáis en el piso de arriba, donde vivís con vuestros dos hijos, el fin de semana vais a comer cada día a casa de los abuelos y por las tardes quedáis con amigos… Así, año tras año,… En definitiva, que no tenéis NUNCA ese espacio en el que os encontráis los dos a solas para hablar, tomar un té simplemente compartir silencio… » 
Pintamos juntas un mandala mientras tomamos una infusión
¿Cómo lo ves? ¿Te sentirías bien con la relación? ¿Sentirías lo importante que eres para esa persona que es tu pareja? 
A pesar de que nuestro entorno nos resulte muy enriquecedor, adoremos a nuestros hijos, pareja, padres o amigos, la intimidad se crea entre DOS personas, sí, sólo entre dos personas.
Así que, si tu hijo está siempre en grupo, en manada, se lo pasará muy bien con sus hermanos, pero al final acabará viéndolos como rivales que le quitan el cariño de sus padres, que le dejan en la sombra o el anonimato, se sentirá no querido, no especial para ti, no valorado, necesitará pujar, luchar por esa atención

y, CUANDO ALGUIEN SE SIENTE MAL SE COMPORTA MAL.

Así que, la mejor forma de hacer sentir plena a la persona que sea (tu pareja, tu amig@, tu hij@,….) es crear ese espacio de lugar y tiempo en el que estás por y para él (sin móvil ni obligaciones ni distracciones) acompañándole en esa actividad que es taaaan importante para él/ella o en eso que tanto le apetece hacer y sin juzgar si es más o menos interesante, aceptándole, aceptando sus gustos y su persona sin valoraciones ni peros….. Eso le hará sentir verdaderamente especial!!! Y, CUANDO NOS SENTIMOS BIEN NOS COMPORTAMOS BIEN…
¿Acaso no es lo que necesita todo el mundo? ¿No es lo que necesitabas cuando eras más joven? ¿No es lo que necesitas ahora?
No falla, pasar tiempo de calidad con las personas sin juicios ni valoraciones a cerca de su persona, aceptando todo lo que es, hace sentir bien a cualquiera.
Así que, te animo a dedicar aunque sea un pequeño tiempo individual a cada uno de tus niños con toda tu atención y aceptación y mires a sus ojos. Allí encontrarás un sol que resplandece!!